El poder de la SADHANA

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Si pensamos en que buscamos los seres humanos, la palabra que surge es Felicidad. Todos Queremos ser felices. Desde la perspectiva del Ayur Yoga Vital, la felicidad no es algo que podamos adquirir desde afuera sino que se debe encontrar dentro… nuestra tradición Natha Siddha nos impulsa a ello recordándonos que somos nosotros quienes tenemos la capacidad de generar nuestra propia Felicidad y vivir en plenitud.

Cuando nos ponemos a ahondar en nuestro interior, notamos que tenemos muchísimas cosas para comprender, cambiar, mejorar, crecer, avanzar… de ahí la importancia de ponernos a trabajar con nosotros mismos. Entonces la Sadhana se vuelve una herramienta poderosa y vital para el desarrollo personal.

Todo yogui tiene su Sadhana, su práctica personal diaria. En este contexto; siguiendo las enseñanzas del Maestro Jorge Bidondo, Maha Yogacharya Ganesha Natha; SA puede definirse como “aquello que nosotros somos, es la vibración que nos permite separar lo que es de lo que no es; y DHANA “ofrenda”. SADHANA entonces podemos definirlo como “lo que nosotros ofrecemos a aquello, la ofrenda que nos permite reconectar con aquello en toda su plenitud”.

Lo tradicional es que esa Sadhana, sea autogestionada y supervisada por un Maestro, que es quien te guía. Para ello es sumamente importante tener en claro el objetivo a lograr. Se práctica durante un tiempo previamente estipulado, todos los días, y si es posible a la misma hora. Es muy importante que la Sadhana no se corte. Esto va generando un nuevo hábito o tendencia, que irá reemplazando lo antiguo por una nueva manera de vivir.

Para comenzar a entrenarnos, les proponemos una Sadhana, a realizar durante 11 días seguidos, y los invitamos a que luego si quieren compartan su experiencia con nosotros.

Objetivo: Despertar la capacidad de vivir la vida con alegría.

Elige el momento del día y el lugar en el que te sientas cómodo para realizar tu Sadhana.

*Al llegar el momento elegido, ubícate de pie, con los pies juntos y las palmas de las manos en contacto en el centro de tu pecho en Anjali Mudra. Respira lenta y profundamente recordándote el propósito de esta práctica y repítelo mentalmente 3 veces “despierto la capacidad de vivir la vida con alegría”. Mientras lo haces SONRIE.

*Lleva tus manos al abdomen, a la altura del ombligo. Coloca tu mano izquierda y por encima tu mano derecha. Comienza a dar un masaje circular a este espacio, subiendo por el lado derecho de tu abdomen mientras inhalas y bajando por el lado izquierdo mientras exhalas. Genera la actitud interna de dar un masaje profundo a tus órganos y al diafragma, desbloqueando y liberando de tensión emocional.

*Ubícate en postura de gato, con las rodillas separadas al ancho de tus caderas y tus manos apoyadas debajo de tus hombros. Inhalando realiza una flexión hacia atrás con tu columna (gato contento), aleja los hombros de las orejas, mira al frente y sonríe… exhalando flexión hacia adelante (gato enojado) redondeando bien la espalda y acercando el mentón al pecho.

*Recuéstate boca arriba, lleva las rodillas flexionadas hacia tu abdomen y abrázalas fuertemente. Alinea bien la cabeza. Vuelve a llevar la conciencia a tu abdomen, contráelo y lleva la frente a las rodillas en Postura de Osito. Chequea que tus hombros estén alejados de las orejas. Sostiene respirando y desarma suavemente.

*Apoya las plantas de los pies cerca de los glúteos y ubica las manos en tu abdomen. En Postura del niño. Respira y mentalmente repite 7 veces “la alegría se manifiesta en mí”.

*Ahora recuéstate boca abajo, cómodamente. Tomate un momento para sentir tu respiración. Lleva los brazos hacia atrás, un poco separados del cuerpo, con las palmas hacia abajo. Separa las piernas al ancho de tus caderas. Con plena conciencia; despega del suelo, tronco y piernas quedando sostenido sobre la zona abdominal. (Postura del Bote- Variante) Respira, sintiendo el balanceo del cuerpo al respirar. Estimulando el abdomen. Sostiene el tiempo que te resulte cómodo y desarma suavemente. Si lo deseas repite esta asana 3 veces.

Para relajarte acércate a una pared y ubícate con las piernas hacia arriba, liberando toda posible tensión. Respira libremente dejando que los beneficios se incorporen.

Ubícate en una postura cómoda, reúne tus palmas en Anjali mudra y si lo deseas canta el mantra Om 3 veces.

 

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